Más allá del sushi: cinco platos japoneses para dejar de pedir siempre lo mismo
En casi toda mesa japonesa de Bogotá alguien pide los tres rollos de siempre. Cinco platos para romper la costumbre.
Tanoshii, cocina japonesa en el Hotel Marriott Bogotá, en Salitre
En casi toda mesa japonesa de Bogotá pasa lo mismo. Alguien abre la carta, pasa de largo todo lo que no venga enrollado y pide los tres rollos de siempre. No te juzgamos: lo conocido es cómodo. Pero en Japón el sushi es apenas una parte de la mesa. La otra parte la conocen pocos bogotanos: sopas de fideos que cada ciudad defiende como si fuera fútbol, bowls de arroz que resuelven el almuerzo, empanadillas doradas y hasta un sándwich con casi un siglo de historia.
Aquí van cinco clásicos, de dónde vienen y dónde pedirlos en Salitre: en Tanoshii, el restaurante japonés del Hotel Marriott Bogotá.
Ramen: una sopa que se discute como el ajiaco
En Japón el ramen se discute como aquí se discute el ajiaco: cada región jura que el suyo es el bueno. Tokio lo hace con caldo de soya, Hakata con hueso de cerdo y Sapporo, cuna del ramen de miso, con miso. Todo empezó con las sopas de fideos que llevaron inmigrantes chinos a finales del siglo XIX. La primera tienda especializada, Rairaiken, abrió en Tokio en 1910.
En Tanoshii hay dos. El de cerdo, con huevo, shiitake, nori y togarashi, y el miso, con salmón sellado, huevo marinado y ajos crocantes, que es el que más se acerca a Sapporo. Un dato para la mesa: en Japón sorber los fideos es normal, así que aquí tienes permiso. Y si vienes de tierra caliente, toma nota: a más de 2.600 metros las tardes bogotanas refrescan, y un ramen humeante es de las mejores bienvenidas que te puede dar la ciudad.
Gyoza: para pedir antes de abrir la carta
Las gyoza se volvieron populares en Japón después de la Segunda Guerra Mundial, con japoneses que volvían del noreste de China y empezaron a venderlas en puestos callejeros junto al ramen. Son primas del jiaozi chino, y la versión más común se dora por un lado y se termina al vapor en la misma sartén.
Las de Tanoshii son de cerdo, camarón y vegetales, con soya, vinagre, mostaza y togarashi. Nuestra regla: se piden apenas uno se sienta, para que haya algo en la mesa mientras el indeciso del grupo termina de leer la carta. Todos tenemos uno.
Donburi: el almuerzo de todos los días en Japón
Pocos platos resuelven tan bien un almuerzo japonés como el donburi: un bowl de arroz con algo cocinado encima, completo en sí mismo. El primero fue de anguila, a comienzos del siglo XIX, y de ahí salieron clásicos como el gyudon de res, el oyakodon de pollo y huevo y el katsudon de cerdo apanado.
El de Tanoshii lleva pollo y lomo salteados con jengibre, soya y aceite de ajonjolí picante, sobre arroz gohan y jengibre rosado. Es el plato para el almuerzo de un martes, cuando hay hambre y una reunión a las dos.
Tataki: para el amigo que le tiene miedo al crudo
Todos tenemos un amigo que dice que el pescado crudo no es lo suyo. El tataki es para él. Viene de Kōchi, en la isla de Shikoku, donde el bonito se sella a fuego vivo apenas unos segundos: queda dorado por fuera, crudo por dentro y se sirve en láminas.
En Tanoshii hay de atún, sellado en ajonjolí y togarashi sobre ponzu y katsuobushi, y de salmón, en ajonjolí negro con mayonesa de yuzu. Si el amigo lo prueba y le gusta, ya sabe cuál es el siguiente paso: el sashimi.
Katsu sando: sí, en Japón también hay sándwich
Es el más inesperado de la lista y nuestro favorito para explicar cómo funciona la cocina japonesa: toma algo de afuera y lo vuelve completamente suyo. Se atribuye a Isen, un restaurante de tonkatsu en Ueno, Tokio, que lo habría creado en 1935 inspirado en el sándwich de jamón. El clásico lleva cerdo apanado entre dos tajadas de pan blanco.
El de Tanoshii va por el lado del pollo: apanado, con salsa katsu, cebolla, repollo encurtido y pepino fermentado. Se come con la mano y nadie en la mesa va a preguntar qué es.
Nuestra ruta para la primera vez
Gyoza para abrir. Un ramen o un donburi por persona. Un tataki al centro para el valiente, o para el que todavía duda. Con eso sales con una idea bastante completa de la cocina japonesa cuando no viene enrollada. ¿Y el sushi? Para la próxima. Siempre hay próxima.
Si estás de paso por Bogotá, un dato práctico: Tanoshii queda dentro del Hotel Marriott, en Salitre, a unos 5 kilómetros del aeropuerto El Dorado. Sirve para la cena del día que llegas o para el almuerzo antes del vuelo de regreso. Y si eres tú quien recibe visita, es un buen plan para sacar a tus amigos de fuera de la ruta de siempre.
Tanoshii abre de lunes a sábado, de 12:00 m. a 11:00 p. m., en el Hotel Marriott Bogotá, Av. El Dorado #69B-53. Puedes reservar por WhatsApp al +57 314 333 4046 o en línea desde la página de Tanoshii Salitre.
Preguntas frecuentes
¿Qué se come en Japón además de sushi?
Entre los platos más comunes están el ramen, las gyoza, el donburi, el tataki y el katsu sando.
¿Qué es un donburi?
Un bowl de arroz con ingredientes cocinados encima. Los más conocidos son el gyudon, el oyakodon y el katsudon.
¿De dónde es el ramen de miso?
De Sapporo, en la isla de Hokkaidō.
¿Qué es el tataki?
Pescado o carne sellado brevemente a fuego alto, crudo por dentro y cortado en láminas. Es originario de Kōchi.
¿Se puede sorber el ramen?
Sí. En Japón sorber los fideos es una costumbre normal en la mesa.
¿Dónde comer ramen en Salitre, Bogotá?
En Tanoshii, el restaurante japonés del Hotel Marriott Bogotá, que tiene ramen de cerdo y ramen miso con salmón sellado.
Fuentes: Ramen, Gyoza, Donburi, Tataki y Katsu sando en Wikipedia.



